martes, 10 de abril de 2012

Y tú, ¿de qué te ríes?

Gila; Eugenio; Arévalo; Chiquito de la Calzada; los Morancos; Martes y 13; Cruz y Raya; Buenafuente; el Gran Wyoming; Pablo Motos; Santiago Segura; Florentino Fernández; Jaimito Borromeo; Fofó, Gabi y Miliki; y mil más que no recuerdo ahora mismo o que sencillamente conozco. Humoristas varios, nos pueden gustar más o menos, pero su fama es indiscutible. Y esta entrada trata sobre su herramienta de trabajo: la risa y el humor.

La risa es una de las cosas más maravillosas del ser humano. Los expertos en la materia dicen que al reirnos, segregamos hormonas, nuestro organismo envejece más lentamente, movémonos nosecuéntos cientos de músculos de la cara,... Yo, la verdad, no tengo ni idea, no sé si por aquí alguien puede iluminarme en este aspecto. Pero vamos a la fase de preguntas: ¿podemos reírnos de todo o hay algunos tema tabú? ¿Tiene límites el humor? ¿Hay algunos temas que deben ser "respetados" por el humor? ¿Hasta dónde llega la broma y el chiste, en qué punto se convierte en escarnio y mal gusto? Y ya que estamos, os pregunto también: ¿qué os parece el humor de hoy en día? ¿qué cambiaríais y qué no? ¿Creéis que los medios usan el entretenimiento para distraer a la sociedad, haciendo valer el viejo dicho de (pan y circo"? ¿O se usa para criticar, de una forma divertida, los problemas que hay en en ella? ¿Es legítimo usar el humor para criticar y burlarse de ideologías políticas, religiones y otros temas más o menos espinosos con los que no estemos de acuerdo?

7 comentarios:

Juanjo dijo...

Creo que cualquier tema que se parodie, ridiculice, es aceptable. ¿Por qué?

Desde mi punto de vista cualquier "opinión" o "tema" es parodiable porque no tengo por qué respetar ninguna opinión ni ningún tema.

Debo respetar a las personas, pero las opiniones, ideas, temas etc., son harina de otro costal. Cuando yo ridiculizo o me mofo de unas ideas políticas, de la gente que muere en áfrica, de las putas que trabajan en la esquina, de una persona con síndrome de down...etc, (y he puesto estos temas a propósito porque son muy de "humor negro"), no hago daño a nadie.

De hecho el humor no es tan solo reirse de chascarrillos, sino no tomárselos jamás en serio.

Habrá de todo, unos utilizarán el humor para distraer y otros para hacer escarnio público de alguna idea. Puedo reirme del hecho de que el nieto del rey tenga la misma habilidad con las armas de fuego que el hermano de su abuelo, y esto no es reirme de ese chaval, sino del hecho de que se ha disparado a un pie.
Froilán (el cazador nefasto) podría ofenderse por esto, pero sería algo tan absurdo, tan contraproducente y tan humano...

Por cierto, a mí me gustan los monólogos de la paramount ;)

Isaias Blazquez dijo...

El humor deja de serlo cuando atraviesa la línea de lo hiriente. Es mi sensación.

Creo que coincido con Juanjo. Las opiniones son susceptibles de enjuiciamiento, sea irónico o no. Incluso iría un poco más allá y diría que también lo son las personas. Aunque me parezca mal, yo me he reído de Froilán y su disparo. Nos hemos mofado del niño, la verdad. En este caso, la línea suele estar en si haces o no haces "daño" a alguien. Por eso hablaba de "hiriente".

También hablemos de las "externalidades", aplicadas al humor. Si yo me río del disparo de Froilán no sólo puedo herirlo a él, sino a aquellos con familiares a los que les haya pasado algo por un accidente con un arma.

Es un tema complicado, incluso fuera del humor. Si yo en mi blog hablo del vuelo del suicida, seguramente se produzca un rechazo y malestar por parte de mucha gente. Es natural.

Evitar herir a alguien es a veces muy complicado. No sé si aquí deberíamos aplicar la moral kantiana y, si no ha habido mala intención, "enjuiciar positivamente". ¿Qué pensáis?

Juanjo dijo...

Ahora vamos a tener que no hablar de nada ni bromear sobre nada para no ofender a los que en lugar de vivir su vida de la mejor forma posible, se concentran en ofenderse por las minucias más escandalosas que se les ocurren...

Isaias Blazquez dijo...

Sabes que no hablo de quien se ofende porque quiere Juanjo, ¡no manipules!

Te hablo de que deberíamos tener unos límites a la hora de decir según qué cosas. No por nada, sólo por la razón estúpida y "poco guay" de no herir al que tienes al lado.

Cada uno sabrá donde pone esos límites. Aunque ya sabemos que hay muchos machotes que no les afecta lo que escuchen. Bien por ellos.

La_vida_es_lo_que_pasa_mientras_mueres dijo...

Llevo mucho tiempo sin comentar, aunque siguiendo mas o menos el blog,este tema me ha dado por contestarlo, sobretodo después de leer el comentario tan negro de Juanjo.

Enserio, entiendo muy bien tu postura de pensador innato y entendido, mucho mas que yo desde luego, ahora bien, en que punto del humor, puede llegar a hacer gracia el reírse de una persona con síndrome de down por ejemplo ¿¿?? por mas que intento buscarlo no llego a encontrarle la gracia, ya no es que se pueda sentir ofendido alguien, sino que al traspasar los límites del humor, como bien he redactado, al sobrepasar el límite, ya no estás dentro del humor, para mi humilde opinión, pierdes todo el humor y toda la gracia cuando tu humor pasa de ser sano a ser humor hiriente y desconsiderado.

un saludo a todos !!

Bienve.

Juanjo dijo...

Bueno,

como cualquier cuestión moral, el criterio para hacer juicios es subjetivo. Yo os he mostrado mi planteamiento, eso no quiere decir que esté fomentando que la gente se ría de los ejemplos que he puesto (que los he puesto a propósito para observar las consecuencias extremas de mi planteamiento).

Quiere decir que yo podría reirme de algo que hace o le pasa a esas personas, no de las personas mismas. Me puede hacer gracia y descojonarme que un chaval con síndrome de down se tropiece y se de morros contra el suelo (si no estoy presente, y si lo estoy me puede hacer gracia si el chaval no sufre un daño físico preocupante). Me puedo reir de que un tipo se coma una suela de zapato porque no tiene otra cosa que comer (pero eso no significa que si lo tengo delante no le voy a dar un bocata de jamón).

Repito, esos ejemplos los he puesto a propósito para poner esta idea de relieve.

No voy a entrar en calificativos y acusaciones porque me son completamente indiferentes.

Un saludete.

Isaias Blazquez dijo...

Era un experimento sociológico el tuyo.. como Gran Hermano xD